Esta noche he salido a correr por el parque. En otras ocasiones me he encontrado con perros, conejos y un sapo. Pero hoy he visto algo que me ha dejado sobrecogida. Entre la tíbia luz de la luna, decenas de patos volaban en forma de V hacia el sur.
Me he detenido, por unos segundos, los he observado mientras volaban por encima de mi cabeza. Mientras se alejaban he iniciado la marcha, he corrido lo más rápido que he podido detrás de ellos. No los he atrapado, pero por unos segundos he sentido la libertad de su vuelo.





